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Hipólito G. Navarro en las Presencias Literarias de la UCA

14/11/2016

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“Lo mío es una pelea contra la solemnidad, porque escribo de cosas muy serias pero aplicándoles siempre el humor”

 

El falso otoño que vivimos en Cádiz, más parecido a una primavera juguetona que a otra cosa, se presta a tomar las calles, los cafés, relacionarnos con nuestros semejantes como siempre se ha hecho, alejados del zoco virtual donde nos inventamos nuestras vidas. También se presta a escuchar a un escritor tan humanista como Hipólito G. Navarro, Poli para los amigos, que participaba en el ciclo ‘Presencias Literarias en la Universidad’. No obstante, pretender abarcar en unas pocas líneas lo que sucedió el jueves 27 de octubre de 2016 en el edificio Constitución 1812 con Navarro como invitado es como intentar apresar con redes el agua del mar.

 

Este encuentro de las letras, y ayer más que nunca de la amistad, fue presentado por el escritor y abogado Enrique Montiel de Arnáiz, quien realizó una de las faenas —en el sentido taurino del término— más incisivas que se recuerdan en los mentideros literarios de la capital gaditana. Lo más parecido a un interrogatorio literario, vital y detectivesco. “¡Tú eres de la policía!”, le espetó Navarro a su escudero en varias ocasiones.

 

Una de las máximas de ‘El Príncipe’ de Maquiavelo afirma que el mal es inmediato y que el bien se dosifica. Pues bien, el autor de los libros de cuentos ‘El aburrimiento, Lester’, ‘Los últimos percances’, ‘Los tigres albinos’ o ‘La vuelta al día’, su último trabajo publicado recientemente en Páginas de Espuma, no dosificó el bien, la gracia, el interés y la introspección. En absoluto. Porque sus respuestas fagocitaron la atención y el interés del público asistente, que se rió, carcajeó y reflexionó con sus divertidas respuestas. “Lo mío es una pelea contra la solemnidad, porque escribo de cosas muy serias pero aplicándoles siempre el humor (...) El humor es una coraza, un mecanismo de defensa de la realidad”.

 

El alcoholismo de su padre, su difícil infancia en la Sierra de Huelva, sus primeras lecturas, los primeros cómics, el nombre artístico que le puso su editor Mario Muchnik, algunas historias familiares, Julio Cortázar, la novela vanguardista y olvidada de la que solamente existe un ejemplar, su trabajo en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía o sus doce años de sequia literaria son algunos de los muchos asuntos sobre los que habló. Porque Hipólito, “el que siempre quiso ser diferente a los demás”, posee la capacidad de narrar como si estuviésemos escuchando a alguien que conocemos muy bien. Cada una de sus intervenciones se convirtió en algo irrepetible que interactuaba con el público. Es, sin duda, un contador de historias nato. Y bastante puntilloso a la hora de corregir. “Dedico mucho tiempo a buscar la palabra justa, a intentar que las frases suenen bien, que su respiración y sus latidos se acompasen con los míos. Creo que el lector de cuentos valora y recompensa ese esfuerzo”.

 

Poli habló también de su (falsa) novela ‘Las medusas de Niza’, premio Ateneo de Valladolid, que “originariamente eran dos relatos que se interrelacionaban, pero claro, tenía que pagar la hipoteca y esto solo se consigue con las novelas… Al publicarlos en su momento como novela sentí que había traicionado mi género favorito, así que ahora los devuelvo al cuento, lo que tenían que haber sido siempre”.

 

Hipólito G. Navarro dejó tras de sí tras su paso por ‘Presencias Literarias’ una sarta de sabrosas anécdotas, un sinfín de experiencias “de una biografía descacharrá”, un arsenal de libros de cuentos dedicados a sus lectores y un pequeño legado en forma de vídeo de su intervención (próximamente estará disponible) que espero les sea de utilidad para conocerle realmente. Y para que se lo pasen maravillosamente bien. No se lo pierdan.

 

“Yo siempre he sido raro, singular, mágico, diferente, un pelín locuelo. De hecho, los hípsters han aprendido todo de mí. Si me afeito la barba se quedarán sin líder a quien seguir”. Lo dicho, humor a raudales por parte de uno de los mejores cuentistas españoles contemporáneos.

 

DANIEL HEREDIA

 


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