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Seminario permanente de los Bicentenarios "Justicia y Democracia"

20/01/2012

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Seminario permanente de los Bicentenarios "Justicia y Democracia"


SEGUNDA JORNADA

 

La segunda jornada del seminario Justicia y Democracia estuvo centrada en la figura de los jueces, en la primera ponencia El autogobierno judicial, del magistrado y profesor de Derecho Constitucional Diego Íñiguez, se ofreció otra visión respecto a nuestro sistema de autogobierno judicial, según el ponente un “fracaso con matices”, ya que preserva la independencia de cada juzgado pero el juez actúa también de modo independiente ante casos concretos.

 

Nuestro sistema, importado de Italia en 1978, perseguía borrar los errores del pasado, creándose así el Consejo del Poder Judicial, que se encargaba de nombrar y elegir a los jueces, pero ¿en que medida es eficaz este mecanismo para proteger la independencia de los jueces?. Un problema de base, según Íñiguez, es precisamente este y se desarrolla en tres vertientes, la estructura de difícil funcionamiento ya que está compuesto por 20 miembros que discuten en función de su ideología política, el déficit de legitimación (ya que desde que empezó a funcionar ha tenido tres modelos diferentes) y el comportamiento en  bloques de sus 20 componentes elegidos por los partidos políticos, quedando de manifiesto que juez ha sido elegido y porque partido político.

 

El ponente proseguiría expresando que un juez es independiente siempre que no quiera ascender y que ese es precisamente el problema que existe en España, porque los nombramientos vienen dados por bloques que provienen de ideologías políticas, así quien gane en número de jueces copará las decisiones.

 

¿Qué hacer entonces ante este problema de eficacia? Existen diferentes propuestas, como por ejemplo eliminar el órgano, de esta forma se devolverían las competencias al Ministerio de Justicia que no lo hacía mejor, otra propuesta es reformar la institución o que las asociaciones de justicia propongan a 12 de los 20 que conforman en Consejo. Otras propuestas son añadir luz, transparencia y mecanismos de control para garantizar el correcto funcionamiento de esta institución, añadiendo motivaciones a su labor, pluralismo y así, según Íñiguez, quizás se acerque más al sistema italiano a partir del cual nació y quizás algo cambiará.

 

La imagen constitucional del juez de Luis Aguiar de Luque de la Universidad de Carlos III, fue la siguiente ponencia del día, que comenzaría rindiendo homenaje a nuestra primera Constitución, la de 1812, ya que fue la primera en la que se diseñó el tercer poder, el judicial, separado de la potestad del Rey.

 

El ponente leyó algunos preceptos del diseño del sistema judicial de la primera Carta Magna española, aunque no sería hasta 1882 cuando se configurara un modelo de poder judicial que hoy denominamos como “carrera judicial”. Esta carrera asume la función jurisdiccional en exclusiva, ya que son los únicos que pueden impartir justicia y para garantizar la independencia se rodea a jueces y magistrados de una serie de beneficios y límites. Independencia, imparcialidad y exclusiva dependencia de la ley, son las bazas que legitiman al juez, siendo el único poder del Estado sin legitimación democrática, ya que no son elegidos por el pueblo sino que dependen de la superación de unas pruebas.

 

Aguiar trasladó que la independencia judicial necesita que el poder ejecutivo no interfiera en el poder judicial, que la gestión del estatuto esté en manos del Consejo General del Sistema Judicial. En el Artículo 127 establece ciertas singularidades en cuanto al ejercicio de que los jueces no puedan militar en partidos políticos, por ejemplo.

 

La segunda sesión del seminario cerraría con la intervención de Alejandro Sáiz-Arnáiz de la Universidad de Pompeu Fabra, sobre La formación del juez, en la cual se centró en la selección, el acceso a la carrera judicial y objeciones y críticas que se le hacen.

 

Existe una constatación de partida, el acceso a esta profesión se basa en la oposición, que se fundó en 1869, pero ha sido siempre el mismo, soportando diferentes regímenes políticos (monarquías, dictadura, repúblicas), 140 años manteniéndose en el tiempo obligan a ciertos planteamientos de reforma, según el ponente.

 

El sistema es bastante criticable tanto en la preparación como en el preparador, basado en la redacción oral y memorística a partir de 360 temas, el temario es mejorable, resulta anticuado ya que trata temas que hoy en día no se dan. El sistema aleatorio que constata que no es lo mismo examinarse un lunes que cualquier otro día, por ejemplo, y algunas otras irregularidades constatan que hay motivos suficientes para mejorar este sistema.


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