España es un país de contrastes, donde cada región, cada pueblo, incluso cada barrio, guarda con orgullo sus tradiciones. Entre estas, las fiestas populares destacan como el alma de la identidad cultural española. Desde las hogueras de San Juan hasta la Tomatina de Buñol, pasando por las solemnes procesiones de Semana Santa, estas celebraciones no solo unen a las comunidades, sino que narran historias centenarias que han moldeado el carácter de un país. Pero, ¿qué hace que estas fiestas sean tan esenciales para la identidad de España?
